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sábado, agosto 29, 2026

Carta a el Señor Presidente Donald J. Trump, Secretario de Estado Marco Rubio y Honorable Representante María Elvira Salazar

Señor Presidente Donald J. Trump The White House 1600 Pennsylvania Avenue, NW Washington, DC 20500.
Secretario de Estado Marco Rubio United States Department of State 2201 C Street, NW Washington, DC 20520.
Honorable Representante María Elvira Salazar U.S. House of Representatives 2162 Rayburn House Office Building Washington, DC 20515.
LegiStorm

Estados Unidos de América

Los venezolanos amantes de la libertad, defensores acérrimos del Estado de derecho y constructores legítimos de nuestro propio destino, nos dirigimos a ustedes con la severidad, la claridad y la profundidad analítica que exige el momento histórico actual. Las recientes declaraciones públicas de su administración y los reportes en torno a supuestos acuerdos energéticos y entendimientos económicos celebrados con facciones del régimen de facto incluyendo figuras del entorno de Delcy Rodríguez— han encendido una alarma profunda que trasciende nuestras fronteras geográficas para insertarse de lleno en el tablero de la geopolítica mundial.

No podemos guardar silencio ni tolerar que la lucha global contra el flagelo del comunismo, el crimen organizado transnacional y las tiranías del siglo XXI sea utilizada como una coartada táctica para consumar el expoliatorio usufructo de los recursos naturales de Venezuela. La geopolítica energética global se encuentra en un punto de inflexión crítico, donde el reacomodo del nuevo orden mundial exige coherencia ideológica y moral. Si los Estados Unidos y las fuerzas democráticas del hemisferio occidental afirman liderar una cruzada histórica para erradicar las estructuras totalitarias y desmantelar el eje de las mafias que azotan a nuestra región, resulta una flagrante contradicción y un error estratégico de proporciones catastróficas legitimar, negociar o pactar prebendas con los mismos herederos del desastre que mantienen secuestrada a nuestra nación.

Pensar que los venezolanos aceptaremos un intercambio de opresores — sustituyendo la bota de una tiranía local por la tutela mercantil de intereses extranjeros que buscan lucrarse de nuestras riquezas es subestimar burdamente la capacidad intelectual, el talento y la dignidad de un pueblo que jamás ha renunciado a su libertad. El éxodo masivo que hoy dota de un sitial de honor a profesionales, científicos y trabajadores venezolanos en los propios Estados Unidos es la prueba fehaciente de nuestra valía; esos mismos ciudadanos son los que hoy exigen desde el dolor y la esperanza que no se pisotee la soberanía de su patria de origen.

Las negociaciones efectuadas al margen de la Constitución venezolana, pactadas con actores carentes de legitimidad democrática y vinculados a redes de corrupción y terrorismo de Estado, carecen absolutamente de validez jurídica. Son jurídicamente nulas de nulidad absoluta. Ningún acuerdo comercial que nazca de la usurpación y del chantaje sobrevivirá al restablecimiento institucional de Venezuela. Lejos de constituir un negocio brillante, perpetuar estas prácticas sienta un precedente nefasto que compromete la estabilidad bilateral y abre la puerta a futuras y contundentes reclamaciones patrimoniales, morales y civiles ante tribunales internacionales y nacionales por los daños y perjuicios irrogados al Estado venezolano y a sus ciudadanos. La historia juzgará con extrema severidad a quienes, teniendo en sus manos la oportunidad histórica de erigirse en libertadores y aliados de un pueblo oprimido, optaron por convertirse en cómplices de un gran saqueo disfrazado de pragmatismo diplomático.

Este comportamiento errático debilita la posición de los Estados Unidos frente al reacomodo de la izquierda mundial y las potencias rivales que acechan el continente. Ninguna administración estadounidense podrá consolidar un liderazgo hemisférico sólido ni llegar a noviembre con bases políticas y morales estables si tolera o promueve que su política exterior sea percibida como un instrumento para beneficiar a élites o familias a costa del hambre, la miseria, el desplazamiento forzado y la desolación de una nación entera. La lucha contra el comunismo y el autoritarismo no puede ser una narrativa de conveniencia comercial; debe ser un compromiso ético inquebrantable con la libertad y la justicia.

Los venezolanos ya hemos comenzado a dar señales inequívocas de hartazgo ante la burla sistemática de quienes pretenden decidir por nosotros. El descontento acumulado y la asfixia social abren peligrosamente la puerta a escenarios de un gran estallido social y a la recuperación de nuestra soberanía por la vía de la fuerza y la ruptura total, un camino turbulento que podría haberse evitado si se hubiese respetado la voluntad popular.

Exigimos que se detenga de inmediato esta farsa y se adopte una postura cónsona con la dignidad que requiere regir una potencia mundial. Dejen que los venezolanos, que poseemos el talento y la fuerza humana suficiente, hagamos nuestro trabajo para erradicar a esta mafia delincuencial organizada del poder. Si no están dispuestos a culminar con firmeza y honestidad la tarea que con tanta expectativa comenzó, apártense. Venezuela no aguanta un saqueo más y las repercusiones legales, políticas e históricas de estas malas decisiones perseguirán a sus promotores por el resto de sus días.

Reflexión final

"La libertad no se adquiere sino por medio del trabajo y del sacrificio; los pueblos esclavos deben ostentar virtudes heroicas para hacerse dignos de ser libres."
— Thomas Jefferson

Esta máxima de uno de los padres fundadores de los Estados Unidos resume la convicción inquebrantable de Venezuela, nuestro destino no lo dictarán intereses extranjeros ni cúpulas entreguistas, sino el esfuerzo soberano de un pueblo decidido a conquistar su propia libertad y a exigir cuentas, sin importar las fronteras, a quienes pretendieron comerciar con su soberanía.

Aviso de Propiedad Intelectual y Derechos de Autor

Todos los derechos de autor, la titularidad intelectual y la autoría moral de este escrito y su respectiva adaptación al inglés americano pertenecen legítimamente a los ciudadanos venezolanos amantes de la libertad y a sus autores intelectuales. PHD Carlos Fidel Villegas Ramírez C.I 11.466.287 Merida – Venezuela.

Este documento constituye una obra literaria, política y de reclamo soberano de naturaleza pública. Se autoriza expresamente su reproducción, difusión, publicación y distribución total o parcial en cualquier medio físico o digital (redes sociales, medios de comunicación, foros diplomáticos y plataformas institucionales), siempre y cuando se respete la integridad del texto, no se altere su sentido político e ideológico original, y se reconozca su origen como la voz soberana del pueblo de Venezuela.

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FUENTE: >>Carlos Fidel Villegas Ramíre

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