Venezuela atraviesa una encrucijada demográfica y económica que la actual estructura de seguridad social no solo es incapaz de resolver, sino que la agrava. La reciente *Ley de Protección de las Pensiones de Seguridad Social (2024)*, que impone una contribución especial a las empresas (fijada inicialmente en un 9%), se presenta bajo una narrativa de solidaridad, pero no es más que un nuevo impuesto al capital que profundiza el ciclo de empobrecimiento.
*La Falacia del Sistema de Reparto*
El sistema actual se basa en el modelo de "reparto", donde los trabajadores activos financian a los jubilados. Este sistema es inherentemente inestable porque no se basa en la acumulación de capital real, sino en una transferencia forzosa de rentas. En una economía donde la base de trabajadores formales se reduce y la moneda pierde su función de reserva de valor, el sistema de reparto se convierte en un esquema piramidal destinado al colapso.
La nueva ley de pensiones, al cargar un costo adicional a las empresas, genera lo que se ha dado en






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