Sin lugar a dudas, el evento de la semana de mayor importancia política en el país fue el regreso de María Corina Machado (MCM) a Venezuela. Este hecho era esperable y, aparte de lo noticioso, ya era obligante para ella, independientemente de si tuviera o no el visto bueno de los EEUU.
Los liderazgos políticos no son estáticos. Se mueven con el dinamismo de la situación política interna y externa, y no existen vacíos en la política. Muchos pensarán que la figura de MCM no es sustituible, pero yo no soy uno de ellos. Todo político es sustituible. El tema está en qué condiciones ocurre esa sustitución. Los mismos venezolanos lo hemos presenciado. Solo recuerden: primero fue Manuel Rosales, luego Henrique Capriles, después Leopoldo López y posteriormente Juan Guaidó. Ninguno tuvo permanencia y el tiempo y las condiciones de la política del país se encargaron de removerlos uno a uno. Esto no es una





