El epicentro del terremoto que sacudió Venezuela el 24 de junio de 2026, es el mismo del 4 de febrero de 1992, a uno le llevó casi tres décadas, al otro le llevó minutos para sumir a Venezuela en tragedia, dolor y muerte. Lo ocurrido muestra el saqueo, el abandono y la indiferencia que por años ha vivido el país.
Desde el epicentro del 4 de febrero de 1992, en Venezuela, lo único que se acumuló ha sido corrupción, abandono e indiferencia, miles de millones de dólares generados por la renta petrolera han ido a parar a los bolsillos de quienes dirigen el destino de Venezuela y no para mantenimiento de infraestructuras, mejoramiento de vialidad, dotación de medicinas, equipos a los hospitales, mantenimiento para el sistema de electricidad del país.
Un terremoto de intensidad 7.2 y 7.5 en la escala de Richter ocasiona tragedia y muertes pero ese terremoto ocurrido en un país abandonado, sin servicios públicos, carente inclusive de equipos básicos para socorrer a los ciudadanos convierte la tragedia, en
.jpg)


