jueves, febrero 20, 2025

¿CUANTOS VOTOS LE PUEDEN QUEDAR AL GOBIERNO?

Dr. Rafael Simón Jiménez

Si hubiera que calificar la orfandad de apoyo popular, y por supuesto de votos en que se haya el régimen de maduro, bastaría con devolverles el de "escuálidos "palabreja despreciativa acuñada por Chávez a sus adversarios, en tiempos en que exhibía un innegable y grande liderazgo social con el que lograba derrotar limpiamente a sus desconcertados contendientes.
 
Los resultados, pero sobre todo el descarado y brutal escamoteo consumado el pasado 28 de julio y que ha quedado en evidencia frente a Venezuela y el mundo, delatan un claro "encogimiento" de su votación, superada en casi cuatro millones de sufragios por la inmensa voluntad de cambio acumulada en el país, agrupada en las diversas y variopintas expresiones de cambio, que se manifestaron con claridad y contundencia en los pasados comicios presidenciales.
 
Ya en las también forjadas elecciones regionales, del simbólico y emblemático Estado Barinas, había quedado de manifiesto el repudio masivo al gobierno y sus propuestas electorales. Luego de desconocer y adulterar los resultados de noviembre que daban un muy estrecho margen al candidato mayoritario de la Oposición Freddy Superlano, forzaron fraudulentamente una nueva elección el 09 de enero de 2022 que constituyo una autentica debacle del oficialismo al resultar superado por casi 60.000 votos, lo que termino en un fiasco sin precedente para los gestores de esa macabra maniobra.
 
Una campaña electoral desastrosa que coexistió con todo género de abusos y arbitrariedades contra la candidatura opositora de Edmundo González, ratifico lo que ya era evidente, que existe entre los venezolanos un inmenso deseo de cambio que se alimenta de un rechazo a unos gobiernos que en veinticinco años de desastrosa gestión, han generado una crisis económica, social, institucional y moral sin precedentes en nuestra historia Republicana, incrementando la pobreza, la desigualdad, la exclusión social y el hambre material de más del 85% de la población.
 
La campaña del gobierno lejos de buscar re sintonizar y levantar esperanzas en su base de apoyo tradicional, construyendo un mensaje de futuro y dispensando soluciones a los padecimientos de los sectores más vulnerables que le fueron fieles por largos años, se dedicó a insultar al candidato opositor llenándolo de todo género de epítetos y descalificaciones, y a Bailar exóticos ritmos, donde con pasos de salsa y otros géneros musicales el auto denominado "gallo pinto " demostrara sus destrezas frente al "pataruco".
 
"El estratega "o "los estrategas "de la campaña electoral del gobierno, que más temprano que tarde tendrán su "noche de los cuchillos largos "engañaron sin duda al candidato, que bajo los efectos distorsionantes de la adulancia y la zalamería que han rodeado a los gobernantes desde los tiempos de Páez hasta nuestros días, tampoco fue capaz de percibir que su adversario real no era Edmundo González Urrutia, ni siquiera María Corina Machado que sin duda actuaron en papel estelar; que su verdadero "talón de Aquiles " lo constituía una gestión depredadora y ruinosa, frente a la cual la gente ha venido acumulando un deseo mayoritario e incontenible de cambio.
 
En pocas palabras y para graficarlo: formalmente la competencia era de Maduro contra Edmundo, pero en la realidad era del primer mandatario contra sí mismo, o mejor dicho contra los efectos catastróficos de su gobierno.
 
Forjar, adulterar, cambiar un resultado tan amplio y contundente como el del 28 de julio, no podía consumarse, sin tener apoyo en los mecanismos legítimos e ilegítimos de fuerza. Por eso tan grotesco como el hecho mismo del escamoteo electoral, fue la represión brutal e indiscriminada usada para aplastar y disuadir cualquier reacción popular organizada, lo que produjo un número de presos sin precedentes al menos en la historia democrática venezolana, con una nueva particularidad que reitera lo desacertado de quienes formulan estrategias en Miraflores, y es que el grueso de la represión y las detenciones se centraron en los sectores sociales y geográficos donde viven los más pobres, es decir contra quienes fueron por largos años los más fieles seguidores del gobierno.
 
Insólitamente esta vez la represión no arremetió por lo menos en mayor proporción contra las urbanizaciones de clase media de Caracas y las principales ciudades de Venezuela, sino que se centró en Petare, Catia y otras barriadas populares otrora feudos inexpugnables del chavismo y ahora destinatarios de su furia represiva. En pocas palabras y para poner de nuevo en evidencia los desaciertos del régimen seguramente animados por el efecto enloquecedor de una amplia derrota, en vez de buscar reenamorar y reconquistar esos sectores en Barriadas donde ellos mismos fomentaron grupos armados de apoyo en el pasado, los declararon enemigos y como ellos mismo califican de "objetivos" de la saña represiva".
 
Ahora bien, si tomamos por buenos, los resultados acreditados ante Venezuela y el mundo por la red de testigos electorales opositores y por los observadores internacionales del prestigioso Centro Carter, que a riesgos de su vida e integridad salvaguardaron esos instrumentos oficiales generados en todas y cada una de las máquinas de votación, y si a ese resultado inobjetable añadimos la razzia represiva desatada contra los sectores que constituían la base de apoyo social y electoral tradicional del régimen desde los tiempos del indiscutido liderazgo popular de Chávez, así como el incremento del sufrimiento cotidiano de los más pobres, podemos hacernos la pregunta que encabeza este texto :CUANTOS VOTOS LE PUEDEN QUEDAR AL OFICIALISMO? Y sin ser preciso en números imposibles de puntualizar, si puede deducirse de este análisis que hoy en día en cualquier contienda electoral por desigual, abusadora, y ventajista, como todas donde se compite con el gobierno, sus apoyos están mucho más disminuidos y achicopalados y por tanto es imposible que puedan ganar cualquier elección.
 
Se me olvidaba eso si recalcar, que la categórica afirmación con la que culmino el párrafo anterior, tiene una excepción nada improbable, y es que sus adversarios, en eso que Henry Ramos Allup, llama "no morirse de un ataque de inteligencia "decidan como en muchas otras veces abstenerse o dividirse. Solo así, y únicamente así un gobierno con la "lengua afuera "electoralmente puede cobrar una inmerecida victoria.

Dr. Rafael Simón Jiménez