A inicios de 2026, la economía venezolana parece transitar por una paradoja. Mientras los indicadores tradicionales sugieren una "estabilización" en sectores específicos (como el comercio y los servicios en burbujas urbanas), una mirada distinta nos revela una realidad mucho más profunda: el sistema productivo sigue sufriendo las secuelas de décadas de intervencionismo que destruyeron el mecanismo más sagrado de una sociedad libre: *el sistema de precios.*
Para Ludwig von Mises, el socialismo no es solo un sistema ineficiente, es un sistema imposible. El drama venezolano no ha sido la "mala gestión", sino la *anulación del cálculo económico*. Sin propiedad privada real sobre los medios de producción y sin un mercado libre de capitales, los actores económicos en Venezuela solo pueden operar a ciegas.
Aunque hoy vemos una dolarización de facto que ha permitido cierto respiro, el bolívar sigue depreciándose frente al dólar y al USDT (criptoactivos), reflejando la pérdida de confianza en la moneda local, mientas el Estado mantiene una *"voracidad fiscal"* (con una inflación proyectada para este año de entre el 260% y el 600%) que sigue erosionando el capital. Esta inflación no es un fenómeno de "precios que suben", sino la confiscación silenciosa de la propiedad a través de la expansión de la base monetaria para financiar el gasto público, cuya consecuencia inmediata es que más del 50% de la población activa trabaja en el sector informal, lo que no es más que un "mercado libre" que intenta escapar de las regulaciones asfixiantes.
En ese sentido, es importante advertir que el crecimiento basado en la inyección de liquidez o en rentas externas (como la petrolera) es puramente ilusorio. Venezuela ha vivido un proceso de *descapitalización* masivo. Los edificios, las industrias y la infraestructura eléctrica no son solo "viejos"; representan capital que no pudo ser mantenido ni repuesto porque el intervencionismo hizo que el ahorro fuera castigado y la inversión fuera de altísimo riesgo.
En 2026, el desafío no es que el Estado "inyecte dinero" para reactivar la economía, sino que permita el *proceso de mercado*. Friedrich Hayek hablaba del "uso del conocimiento en la sociedad": ningún burócrata en Caracas puede saber qué necesita un emprendedor en Táchira o un agricultor en Guárico.
*¿Hacia dónde vamos? La urgencia del orden espontáneo*
El futuro de Venezuela no depende de un nuevo plan de la nación, sino de la liberación de la *acción humana*. Para que el país recupere una senda de crecimiento genuino, se requieren tres pilares fundamentales de política pública:
*Restauración del derecho de propiedad*: No solo sobre bienes de consumo, sino sobre los medios de producción (incluyendo el subsuelo).
*Moneda sana*: El fin del financiamiento del déficit mediante la emisión, permitiendo la libre competencia de monedas para que los ciudadanos protejan sus ahorros.
*Desmantelamiento de la estructura regulatoria*: Eliminar la discrecionalidad estatal que impide que el *orden espontáneo* del mercado asigne los recursos de forma eficiente.
La economía venezolana de 2026 está en una encrucijada. El repunte en el comercio es un testimonio de la resiliencia del espíritu empresarial, pero mientras persista la falta de seguridad jurídica y la distorsión monetaria, estaremos ante un crecimiento frágil. Como advirtió Mises, no existen terceras vías: o se permite el funcionamiento del mercado, o se acepta el caos de la planificación centralizada. La libertad económica no es un lujo, es el único método conocido para que los venezolanos dejen de sobrevivir y comiencen, finalmente, a prosperar.
Déjanos saber tu opinión en los comentarios más abajo y no olvides suscribirte para recibir más contenido sobre noticias
FUENTE: >>R/S/W
Si quieres recibir en tu celular esta y otras noticias de Venezuela y el mundo, descarga Telegram, ingresa al link Https://t.me/NoticiaSigatokaVenezuela.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
GRACIAS POR EMITIR TU OPINIÓN
Todos los contenidos publicados en este sitio web son propiedad de sus respectivos autores. Al utilizar este sitio web afirmas tu aceptación sobre las Condiciones de uso, la Política de privacidad, uso de cookies y el Deslinde de responsabilidades legales.