Menu

TRADUCTOR / TRANSLATE

viernes, junio 15, 2018

MENSAJE DEL PASTOR DE LA IGLESIA CRISTO EL SALVADOR III BE-TEL BARINAS DR IGINIO RODRIGUEZ

Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.
1 Juan 4:20-21
Aborrecer: tener o sentir aversion u odio hacia alguien o algo.
Aborrecimiento: emocion caracterizada por una gran aversion o disgusto profundo . Es un sentimiento complejo que puede incluir ira, temor, disgusto, enemistad, odio, rencor, desprecio y mala voluntad, junto con el deseo de perjudicar el objeto o la persona. Como tal, no es una palabra muy comun en la biblia pero entre sus mas de 16 sinonimos, los mas importantes son odio, desprecio y rencor.
En definitiva Dios anhela que el vinculo del amor sea supremamente manifestado entre sus hijos. Y que por medio de éste se deje evidenciar el amor que a El se le profesa.

Son muchas las palabras que pueden significar aborrecer pero en este pequeño estudio quiero
enfatizar solo en las tres acciones mas comunes que pueden contaminar cualquier corazon que haya sido lavado por la sangre de Jesus por medio del arrepentimiento y aceptacion de su deidad.

Estoy hablando a hijos de Dios que manifiestan un gran amor y respeto al eterno.
Si tu corazon siente odio, desprecio y rencor hacia alguien o algo de lo creado por el Padre y que este ama,  debes revisarte profundamente porque abierta o encubiertamente estas manifestando que no amas a Dios,  como tanto vociferas.

Quien aborrece a su projimo a quien ve continuamente o inclusive duerme con él, no puede decir que ama al Eterno a quien no ve.

No es comun que podamos aceptar a todo el mundo, pero odiarlo, despreciarlo o sentir rencor nos muestra  que estamos aceptando sentimientos perversos que no proceden del amor de Dios sino del aborrecible infierno.

Es por medio de entender como Dios nos ama a pesar que cometemos tantos errores que vamos a poder aceptar la idea de que no debemos odiar o aborrecer a nadie, aunque este nos haya hecho cualquier perjuicio, ya que nosotros mismos hemos ejecutado muchas viles acciones y sin embargo el Padre de todas las luces siempre ha estado dispuesto a perdonarnos cada vez que venimos a El con genuino arrepentimiento y extiende su inmensa misericordia dandonos un abrazo y aceptandonos tal cual somos.

Muchas veces me he  preguntado ¿quien soy yo para odiar a alguien por que me hace daño? si Adonay siendo Dios no me aborrece cuando yo lo ofendo o agravio a alguien y me arrepiento, y luego recibo su perdon y  puedo volver  a El como si nada hubiese pasado, siendo perdonado y aceptado tal cual soy.

Ser rencoroso muestra la poca tolerancia que tenemos y evidencia claramente un corazon carente de amor . Si verdaderamente amamos a Dios, nos vamos a amar los unos a los otros y nos vamos a aceptar tal cual somos como El nos acepta a nosotros.

Revisemos nuestro corazon, escudriñemos lo profundo de nuestro ser y preguntemonos
¿ que tanto amamos a Dios?.
¿Siento odio hacia alguien?
¿Estoy manifestando desprecio hacia mi projimo?
¿Me estoy comportando con resentimiento y rencor hacia algo o alguien?

Si tus respuestas son un "no" a las ultimas tres preguntas, verdaderamente eres un hijo del eterno que puedes decir que amas a Dios, pero si respondes con un sí, debes buscar el rostro de Dios para pedirle perdon y asumir desde hoy una actitud de cambio.

Dijo Jesus, "quien aborrece a su hermano es homicida"

Quien aborrece a su projimo no puede decir que ama a Dios.

Buen dia . Bendiciones.
SHALOM. I.R.R.M.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

GRACIAS POR EMITIR TU OPINIÓN

Todos los contenidos publicados en este sitio web son propiedad de sus respectivos autores. Al utilizar este sitio web afirmas tu aceptación sobre las Condiciones de uso, la Política de privacidad, uso de cookies y el Deslinde de responsabilidades legales.

Responsabilidad

Noticias Sigatoka Venezuela, no se hace responsable de las opiniones expresadas en los artículos, ni de los comentarios emitidos por nuestros lectores, quedando entendido que son de entera responsabilidad de sus autores.