La Libertad aparece
consagrada en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en
concurrencia con la independencia y la paz. El Artículo 350 de esa Carta Magna
expresa: Artículo 350. El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana,
a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier
régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y
garantías democráticas o menoscabe los derechos humanos.
La
desobediencia civil o legítima, es el derecho que nos otorga la Constitución
Nacional, donde expresa en forma enfática que. Cada vez que una forma de
gobierno se desvía de su objetivo, el pueblo tiene todo el derecho a cambiarlo
o abolirlo y de establecer un nuevo gobierno, fundado en los principios y
formas de organización, adecuado a sus aspiraciones de seguridad y felicidad.
Toda vez que una larga serie de abusos, violaciones y usurpaciones, tiendan
invariablemente a someter a los hombres y mujeres al despotismo absoluto, estos
tienen el derecho y el deber de rechazar tal gobierno y de proveer, a través de
nuevos mecanismos su futuro y seguridad.
Lo más
contrario a la Desobediencia civil, es la obediencia militar como la que hoy
guardan estos rastreros de la alta esfera militar, donde ellos están igual de
embarrados y comprometidos en los hechos delictivos que el régimen comete en
cada una de sus actuaciones delictivas, y donde ellos eligieron a cambio de
ejercer la corrupción, obedecer simbólicamente la ley en lugar de cultivar el
respeto por la justicia, pero sobre todo la confianza como garantes de la
seguridad de la soberanía y el pueblo. Igualmente la desobediencia civil, no es
un simple acto, sino todo un proceso que requiere de decisión y valor. Critico
esa Obediencia militar de quienes hoy portan nuestro honroso uniforme, al
considerar que se debe ser primero ciudadano y después súbdito, pero honesto no
cómplice. Los militares se deben al pueblo y a la garantía de la paz y
soberanía de nuestro suelo, ajustados al cumplimiento de lo establecido en
nuestra carta magna. En eso consiste el deber ser del ejército. Pero en
Venezuela tales militares que se encuentran al mando de los diferentes
componentes y los cuales pertenecen a un alto mando militar putrefacto, no
merecen más respeto que un cargamento de excremento que rinda para todos.
No habrá un
país realmente libre hasta que este régimen reconozca al pueblo como su ente
superior del que deriva toda su autoridad, y le trate en consecuencia como debe
ser.
Esto lo digo
reconociendo que no solo tenemos el derecho, sino que hoy es un deber de todos
los venezolanos, desobedecer a un régimen tirano que lo único que ha hecho es
ultrajar la dignidad humana de todo un pueblo. Sabemos muy bien que la
dictadura se sostiene a través del amedrentamiento y la amenaza con la cual
doblegan al pueblo a que les obedezca, pero cuando los ciudadanos toman la
firme decisión de desobedecer al tirano que los humilla y maltrata, las
tiranías tengan la plena seguridad de que caen.
En Venezuela
existen reseñas históricas, que demuestran como este pueblo a través de la
desobediencia civil, lucho y conquisto nuestra independencia, al igual que lo
hizo el 23 de enero de 1958, donde una vez más con su espíritu patriota y
decidido, logra hacer deponer al dictador, General. Marcos Pérez Jiménez donde
el mismo salió huyendo del país gracias al espíritu democrático de un militar
en ejercicio como el Vice-Almirante Wolfgang Larrazábal, quien le dio la
oportunidad de abandonar el país y quien además presidio la junta de gobierno
una vez derrocado el dictador.
Por eso hoy aun
cuando quienes están en el régimen, no tienen la calidad ni capacidad para ser
calificados como dictadores, ya que no son más que unos vulgares delincuentes, cobardes,
muertos de hambre, que asaltaron a Venezuela deseosos de querer vivir como
ricos a cambio del sufrimiento ocasionado a todo el pueblo. En consecuencia no
solo estamos convocando a la desobediencia civil, sino que hemos decidido emplazar
una a una las instituciones que hoy se encuentran secuestradas por un grupo de
lacayos facinerosos que su único oficio es la pleitesía y complacencia con el
régimen.
Ya sabemos
de sobra cuales son las intenciones de este régimen criminal y corrupto
invadido de delincuentes. Ellos van hacer todo lo que tengan que hacer para no
enfrentar lo que por mandato constitucional deberían enfrentar como es el
referendo revocatorio, las elecciones de gobernadores, las elecciones de
alcaldes y todo lo que tenga que ver con una consulta popular, ya que este
nefasto régimen que trata de mancipar y seguir oprimiendo a un pueblo que ya
bajo ninguna circunstancia quiere seguir siendo gobernado por estos sucios
delincuentes que hoy están en plan de secuestro a la nación, para seguir
perpetrándose en el poder y así seguir salvando sus pellejos.
A través de
este medio he advertido en muchas oportunidades que este régimen está dispuesto
a todo con tal de seguir conservando el poder como garantía de sus libertades,
ya que las mismas están vendidas aquí, fuera de aquí y hasta en el infierno.
Estos aberrados ladrones no han tenido
compasión en el daño efectuado a nuestros hijos, negándoles la posibilidad de
una buena alimentación o una buena atención hospitalaria, sumado a esto la
manera discriminatoria como dividieron a nuestra sociedad. Ellos son tan
despiadados que nunca les ha importado cuantos niños o ancianos mueren de
hambre o por falta de medicamentos, tampoco les importa cuántos jóvenes
talentosos asesinan diariamente. En tal sentido si eso no les duele ni les
importa, ¿cómo les va importar lo que puedan o no decir, del descaro con el que
manipulan las instituciones comprometidas, en el camino que estamos recorriendo
para solucionar la grave crisis económica, política y social que vivimos todos
los venezolanos? Por lo tanto debemos estar preparados y conscientes de que si
se atreven a materializar esas instrucciones que salen desde las diferentes guaridas
que operan en Miraflores, el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo
de Justicia, para tratar de seguir obstaculizando la realización del referendo
revocatorio o la invalidación de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), los
venezolanos debemos estar listos para hacerles entender que el tiempo se les
acabó y que la decisión tomada por este pueblo no tiene vuelta atrás. El país
entero esta resteado en la conquista de conseguir el camino que nos guie hacia
un futuro que ofrezca mejor calidad de vida, lejos de estos delincuentes y por
sobre todo la tan ansiada libertad.
Estamos en
un momento en el que la desobediencia civil frente a las leyes injustas es una
estrategia frente a la sumisión o una alternativa al silencio cómplice.
Pues bien todavía
puede que existan muy pocos que prefieran bajar la cabeza sin rechistar. Habrá
quienes opten por borrar sus memorias para seguir creyéndose las mentiras que
quedan por llegar de parte de este régimen que las maneja muy bien. Todavía
habrá quienes elijan seguir obedeciendo a un régimen que solo les ofrece
pobreza, hambre, guerras, violencia y cinismo.
Pero son
muchas las personas que saben que la sumisión no es la paz social, que
renunciar a sus derechos fundamentales no nos lleva a la estabilidad, que la
guerra nos la declararon hace ya 18 años. Creo que ha llegado el momento de
actuar aprovechando que ya la opinión pública nacional e internacional tiene a
Nicolás Maduro y su régimen contra la pared. Sumado a que la paciencia del
pueblo está a punto de explotar. Venezuela está preñada y deseosa de amanecer
en libertad.
Octubre 26,
27 Y 28, Venezuela le dirá al régimen lo que es capaz de hacer por defender lo
que por ser venezolano nos pertenece.
“VAMOS
PUEBLO SIN MIEDO Y CON LA GRAN DECISION DE SALVAR A NUESTROS HIJOS Y NIETOS DE
LOS VAGABUNDOS QUE HOY LE QUIEREN ROBAR SUS FUTUROS”.
Atte.-
Carlos Cangrejo…
carloscangrejo2@gmail.com
@carloscangrejou
https://www.facebook.com/CARLOSCANGREJO2
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