
La situación
de Venezuela nos deja claro un mensaje, donde debemos estar consiente, que la
lucha solo se podría librar, si todos los factores involucrados nos unimos en
un solo frente cargados de valentía, cualquiera sea la posición ideológica que
representemos, sin discriminaciones, ni adjetivos descalificativos, ya que en
este país lo que está planteado no es una lucha política, donde cada quien
lucha por sí mismo tratando de sobresalir como los grandes protagonistas. Pues
no, de eso no se trata la lucha que debemos librar, si son los partidos
políticos los únicos o si es la iglesia, la sociedad civil o la resistencia.
NO, la lucha
se trata de que todos unidos aportemos desde nuestro frente, la mayor voluntad
de manera coordinada, con el resto de los factores que participan en esta
lucha, sin mezquindad, para así enfrentar al enemigo, que no se muestra
parcializado, por ninguna ideología que lo pueda identificar claramente, ya que
con su
comportamiento y actuación la única que se puede ver y sentir es la
delictiva. La cual a lo largo de 18 años, ha sido la única que nos han
mostrado, y para lo cual nuestro único objetivo en común es terminar de sacar a
este régimen, que mantiene a nuestro pueblo, hundido en la más triste crisis,
política, económica y social, dado que de no conseguir la unificación de ideas
y procedimientos para actuar en defensa de la gran mayoría de los venezolanos,
no lo vamos a poder lograr porque solos
cada uno por su lado de manera independiente, es imposible enfrentar a este
régimen plagado de ladrones.
El pueblo
venezolano, vive un momento difícil, donde solo mostrándonos valientes,
podremos enfrentar a estos dragones del régimen, que matan y acaban con todo lo
que tocan, y se están llevando nuestra patria, que tanto costo conquistarla del
yugo español, y donde el principal problema, que hoy enfrentamos, no es que no
podamos, sino que no queramos entender lo suficiente, que todos nos necesitamos
los unos a los otros, ya que la mayoría de las cosas que no hemos logrado
hacer, no es por dificultad, es por falta de razonamiento y entendimiento a la
hora de unificar los criterios que nos conduzcan a la mejor decisión y que la
misma sea totalmente pacífica y beneficiosa para todos.
Creo que la mayor valentía, es el valor y la
voluntad que todos los factores involucrados puedan tener y decidir, en favor
de todo el pueblo. Un valiente arriesga, elige, toma decisiones, se hace
responsable y crea un destino. Es el guía de los optimistas, pues no solo ve lo
bueno, sino que lo persigue sin que nadie lo haga cambiar. Si todos tratamos de
ser valientes y logramos unificar esos criterios, solo así podremos darle
felicidad a todo un pueblo que pide a gritos lo ayudemos a dejar que los
sigan haciendo sufrir.
Lo que
diferencia a los valientes, de unos “cobardes “como los que hoy por desgracia
gobiernan a Venezuela, es que no se quedan parados, ante las bifurcaciones,
pensando en lo que pierden o en lo que renuncian, sino que ve en sus
actuaciones una victoria y una ganancia suficiente en favor de todo un
colectivo, lo cual para ellos es suficiente como para no tener que mirar atrás.
No se echan
a un lado pensando que siempre pueden venir cosas mejores, porque aceptan que
la vida está llena de imperfecciones, y que todos lo somos. Pero ellos saben
que lo importante no es ni la realidad, ni lo que hay, porque ya han sido suficientes
los 18 nefastos años de este régimen como para conocerlos. Lo que sí es
importante es lo que se pueda crear si lo hacemos en paz y unión, y para eso no
hace falta ser perfectos, hace falta ser valiente llenándose de voluntad,
entendernos entre todos y ponernos manos a la obra.
Los verdaderos
luchadores valientes, esos a los que su único objetivo es derrocar la dictadura
disfrazada que existe en Venezuela de manera pacífica, pero no terminan de
entender las estúpidas formas con que algunos mal interpretan el camino por
donde debemos seguir la lucha, que nos permita la posibilidad de conquistar un
final feliz, y esto lo digo tomando en consideración que el éxito o el fracaso,
la pérdida o la ganancia, depende precisamente de que todos nos entendamos, y
hablemos en un solo idioma donde sea el pueblo el gran triunfador, debido a que
lo que está en juego, no es perder una apuesta, un premio, o una condecoración.
Lo que verdaderamente se puede perder, es la posibilidad de salvar nuestra
nación y con ellas el futuro de las nuevas generaciones, las cuales se merecen
crecer en un país, que les garantice todas las oportunidades, con las cuales
ellos puedan luchar y trabajar, para construir un mejor país.
Aquí les
dejo un mensaje, de quien fuese un hombre, que tuvo el coraje y la valentía, de
aguantar todo el rigor del ensañamiento, transformado en sufrimiento y
maltrato, pero siempre firme y convencido de que su lucha debería seguir siendo
pacífica y en paz, la cual lo llevaría a obtener la victoria que librara a su
pueblo.
Nelson
Mandela.
“Aprendí que
el coraje no es la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre él. El hombre
valiente no es aquel que no siente miedo, sino el que conquista ese miedo”.
Quiero
dedicarle esta columna, a toda mi querida Venezuela, pero muy especialmente, a
una mujer aguerrida, luchadora y defensora de la patria que la vio nacer, y que
hoy producto de una recia persecución, se encuentra en el exilio, dando la
batalla, no con armas, pero si con un micrófono, que le permite descargar, una
gran artillería contra este régimen, en defensa de su patria Venezuela. Desde
mi anonimato hasta New York, con mucho cariño para la Doctora. Carmen Cecilia Pérez.
Atte.-
Carlos Cangrejo…
carloscangrejo2@gmail.com
@carloscangrejou
https://www.facebook.com/CARLOSCANGREJO2

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