Eso es lo que uno observa en la situación venezolana.
Internamente y fuera de nuestras fronteras pareciere que hay una variedad de maneras de enfrentar la coyuntura que impacta al país.
Así -internamente- un grupo promueve la abstención mientras otro fomenta la intervención militar y un tercero la participación electoral. En paralelo, unos ciudadanos solicitan ante los abogados que actúan en la sede del máximo tribunal la suspensión de los comicios parlamentarios por las flagrantes violaciones constitucionales del cual adolece. En resumen, cuatro estrategias distintas abordan el problema.
La situación no es exclusiva dentro de nuestras fronteras.
En el ámbito internacional, los representantes de Estados Unidos un dia dicen que no habrá
intervención - que eso es realismo mágico- y que debemos resolverlo nosotros, pero al siguiente afirman que “todas las opciones están sobre la mesa”, generando –cuando menos- confusión en quienes les escuchamos.
Colateralmente, la Comunidad Europea promueve resolver la situación a través de negociaciones, pero mientras una parte del liderazgo nacional dice que no negocia nada y denosta de quién lo hace, otro afirma que eso procede hasta con el diablo, en tanto los latinoamericanos –penosamente- aparecen de muy bajo perfil.
En el caso venezolano, da la impresión que nadie habla con nadie o que cada uno quiere imponer sus opiniones y cuando las mismas no coinciden la diferencia se resuelve a trompadas verbales que a nada conducen y mucho hieren en un todos contra todos de injurias que no suma absolutamente nada.
Lo cierto es que desde el 10 de enero de 2019 –fecha en la cual se formalizó el desconocimiento internacional del señor Maduro- ya han transcurrido 20 meses y él en Miraflores continúa a pesar de los resultados de su actuación respecto de los venezolanos, las sanciones que en lo personal le han impuesto a su entorno y las que indirectamente afectan a quienes viven en el país.
Así las cosas, ante la dificultad –interna y externa- de consensuar una estrategia, bien harían los promotores de todas en dedicarse a promover las ventajas de las que aúpen sin que éllo implique demeritar la que otros proponen puesto que finalmente, será la fuerza de las circunstancias –y quizás la reacción interna- la que determinará cuál de éllas privará.
Consecuencia de lo expuesto es que nos atengamos a los hechos y avancemos, hiriéndonos en el trayecto lo menos posible, total el adversario- cree uno- está al frente y no al lado.
Si logramos con disimiles estrategias obtener el resultado deseado, es factible que hasta un Premio Nobel recibamos.
Gonzalo Oliveros Navarro
@barraplural
FUENTE: R/S/W
¿No estas conforme con la noticia? Déjalo saber en la caja de comentarios
ESTAMOS EN TELEGRAM: https://t.me/NoticiaSigatokaVenezuela
REDES: Twitter: @SigatokaNegra ; Instagram: @sigatokanegra ; Facebook: @sigatokavenezuela ; Email: sigatoka.negra@yandex.com ; Tumblr:sigatokanegra

No hay comentarios:
Publicar un comentario
GRACIAS POR EMITIR TU OPINIÓN
Todos los contenidos publicados en este sitio web son propiedad de sus respectivos autores. Al utilizar este sitio web afirmas tu aceptación sobre las Condiciones de uso, la Política de privacidad, uso de cookies y el Deslinde de responsabilidades legales.