Los líderes políticos bolivianos junto a su pueblo, dan a la esfera política mundial grandes lecciones que en el caso venezolano, deberían valorarse a profundidad.
Dentro de los orígenes del conflicto que se vivió allá, el pueblo boliviano se expreso en un referéndum para decirle no a Evo Molares, con respecto a la reelección continua, método ya experimentado por Hugo Chávez, cuando planteo la reforma constitucional, que fue derrotada por todos los venezolanos, Evo decidió seguir el libreto de Chávez y manipulando la expresión del pueblo, arreglo para presentarse como candidato a un nuevo periodo presidencial.
El pueblo boliviano reacciono, y en ese proceso electoral que violentaba la voluntad del pueblo expresada en la consulta refrendaría, lograron generar una serie de protestas sociales, que terminaron con la deposición de Evo Morales, y la instalación de un gobierno de transición, y cerca a los 12 meses del gobierno de Jeanine Añez, se convoco a un nuevo proceso electoral presidencial y del congreso, para estabilizar el país de forma pacífica y democrática.
Del proceso electoral, realizado se debe decir sin lugar a dudas: triunfo la democracia, la voluntad del pueblo, evitando instalar un régimen que desobedezca a las mayorías, que contraríe los principios internacionales de la autodeterminación de los pueblos, que responda de manera violenta, cercenándole los Derechos Humanos a un pueblo que decidió hacerle frente a los deseos de hombre o un sector, de desviarse de la libertad y la democracia, siendo Bolivia, sus instituciones y pueblo merecedores de los más grandes reconocimientos, superaron la barbarie, la persecución, la violencia, y apostaron a la convivencia política, la lucha democrática, pero sobre todo a la paz.
Dentro de las tantas lecciones, podemos apreciar, que el partido MAS, asumió los errores de sus líderes, lucho internamente, se reorganizo para la participación electoral, y logro demostrar que si era posible obtener la victoria con un candidato distinto a Evo Morales, que persiguen un proyecto de país, y no personal, del cual ahora deben demostrar la viabilidad de su proyecto de integración y desarrollo en función del pueblo, con un país, también golpeado por los efectos de la pandemia del COVID-19.
Es tan notable, el liderazgo del partido, de su reconocimiento y arraigo en el pueblo, que el anti-masismo, ni siquiera con la tesis del voto útil, empujada por el candidato Carlos Meza, tenia oportunidad, todos unidos, no alcanzaban al electo Presidente Luis Arce, el MAS triunfa en Bolivia, consolida su fuerza, su liderazgo con la victoria presidencial, y se impone también en el congreso al duplicarlos porcentualmente.
Los rivales del MAS, también han demostrado una conducta ejemplar, por muchos años han sido oposición al partido y a Evo Morales, Janine Añez, renuncio a su candidatura para buscar fortalecer un candidato en su fórmula, y como presidente, al ver los resultados irreversibles, reconoció la victoria de Luis Arce, al igual que el candidato y ex presidente Carlos Meza, evitando así, cualquier reacción por parte de los seguidores que se tradujera en más violencia, no se aferraron al poder, no manipularon el proceso electoral, mantuvieron su conducta democrática, que los avala a construir una fuerza política en el país, para ser una oposición firme y coherente que ejerza contrapeso en la administración de las políticas del Estado Boliviano.
Venezuela en el contexto Boliviano.
Cuánto dolor se habría evitado en Venezuela, con respetar la voluntad del pueblo venezolano. Sin embargo aun no es tarde, es mucho lo que se puede salvar de Venezuela, con seguir el ejemplo de Bolivia.
Suspender totalmente la convocatoria al fraude electoral del 6D, restituir los partidos, usurpados por mandato del TSJ, y convocar unas elecciones Presidenciales y de Asamblea Nacional de manera simultánea, con veeduría internacional, con observación en todas las fases del proceso, para garantizar su credibilidad, con acuerdos políticos entre todos los sectores del país, no solo nos evitaría tanto sufrimiento y dolor al pueblo Venezolano, sino que nos enaltecería, por propiciar una salida pacífica y democrática.
La vía incorrecta es la que actualmente vivimos; violación sistemática de los Derechos Humanos a todos los sectores de la sociedad, el aniquilamiento de los partidos y de la clase política opositora, la desgarradora persecución y opresión a todo el país. Mientras se insista en transitar por esta ruta los resultados serán evidentemente muy duros para quienes lo practican y para quienes lo sufrimos.
La democracia y la paz son las lecciones ejemplares, que la clase política boliviana, junto a su pueblo imponen ante la mirada del mundo. Bien por ellos.

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