(Continuación)
Ubiquemos en el de Enero , posiblemente a mediados días. El joven Simoncito de Bolívar y Palacios desembarcando en Veracruz, puerto mexicano en el litoral del gran Golfo de México ese que estrecha lazos marinos con nuestro gran mar Caribe . Simoncito contaba con casi 16 años de edad (15 más seis meses y días). Varado el barco San Ildefonso, los pasajeros bajan a tierra con libertad para pasear por las calles de esta hermosa ciudad. Pero el joven Bolívar corre con suerte porque el Oidor del Virreinato de ciudad de México ha enviado un carruaje para transportarlo e la capital de Nueva España. Es invitado especial pues don Guillermo de Aguirre y Viana señor Oidor con alta prestancia política es amigo de la familia Bolívar y Palacios. Dio hospedaje en su magnífica mansión don Guillermo a Simón a quien de inmediato todos empezaron a llamar "el Caraqueñito ".
Con el tiempo esa casa va a protagonizar una mentira de historia que se ha hecho historica, que nuestro diplomatico e historiador Diego Cordoba considera como ".........una chusca leyenda en torno de la casa en la que había sido alojado por su gentil anfitrion , sobre todo porque el 17 de Diciembre de 1930 fue conmemorado ahí el primer centenario de su muerte , Acto al que concurrieron los venezolanos entonces residentes en México.""
Por relatos orales ya tradicionales, escritos de cronistas, historiadores, notas de prensa, etc. se daba como hecho cierto de qué la residencia del Oidor Aguirre y Viana fue la situada en la antigua Calle de Las Damas, haciendo esquina con Calle de Ortega, que hoy sería calle Bolívar con Uruguay . El hecho de que en el año 1906 tiempos de gobierno de don Porfirio Díaz como Presidente Nacional la colonia venezolana. solicitó permiso a los entes correspondientes para colocar en el frontis de esa casona una placa de metal indicando el sitio como residencia transitoria del Libertador Simón Bolívar. Para la fecha presidió el grupo de tal iniciativa el ingeniero maracucho Eudoro Urdaneta, Cónsul de Venezuela en México. Veamos el texto de dicha placa : "" Simón Bolívar, Libertador de Venezuela, de Nueva Granada, Ecuador y Perú y fundador de Bolivia habitó está casa en 1799. La colonia venezolana residenciada en México consigna el recuerdo de este hecho con amor y veneración a su gloria. 28 de Octubre de 1906. "".
Esa mansión para el año 1906 todavía se mostraba con dos pisos, enorme frente con farolas de hierro forjado a la entrada. Patio estilo andaluz .Para vecinos, visitantes y ciudad se fu convirtiendo en Templo del Libertador Simón Bolívar. Así lo concebía su nuevo dueño y ocupante don Antenor Sala, también excelente caballero. Pero don Antenor no ocupa la casa por casualidad. Desde joven este rico hacendado nacido en Tabasco aprendió a venerar a Bolívar. Si memoria le crea un tributo especial como líder de pueblos rebeldes.. Leyó lo suficiente para dotarse de toda la vida del Libertador. Como fervoroso espiritista en los atardeceres se paseaba por los amplios corredores invocando la sombra del héroe. Con pasión devota solicitaba siguiera guiando el bien y la paz de los pueblos
que había libertado.
Algunos detalles de esta casa es interesante verlos : en todos sus espacios se veían retratos y pinturas de Bolívar. En segundo piso al lado de la biblioteca una gran recamara donde destacaba ancha cama de caoba con dorado dosel, consolas, espejos, candelabros de plata a estilo colonial. Don Antenor decía a visitantes que tal como estaba había sido la alcoba del Caraqueñito.
Don Antenor con tanta fe y detalles convincentes había logrado que la Dirección de Monumentos de la Capital mexicana en 1932 emitiera una Disposición Oficial declarando aquélla casa , Monumento Histórico. Luego coloco la placa correspondiente.
Falta reseñar que para aquella conmemoración del 17 de Diciembre de 1930 el Presidente en funciones de México, Pascual Ortiz Rubio decreto varios actos Oficiales, entre otros, una Velada Luctuosa en el Palacio de Bellas Artes a la cual asistieron el personalmente y su Gabinete. El eminente intelectual don Alfonso Reyes dictó elocuente pieza oratoria. El poeta don Carlos Pellicer recitó un poema alabanza a Bolívar . Y el ilustre venezolano José Gil Fortoul, Ministro Plenipotenciario acreditado en México presentó un admirable panegírico sobre el héroe.
A su vez la casona había recibido por parte de don Antenor los cuidados necesarios para lucir como nueva . Todas las banderas nacionales de los países de América se hicieron presentes.Un cuadro pintado por nuestro maestro Tito Salas no.podia faltar . Como botón de cierre debo reseñar que Diego Cordoba, bien recordado en este RETAZOS, recitó un poema de propia producción .
Fue un acto de historia que resultó una memorable jornada que marcó Historia.
Pasaron varios años y las remembranzas no se borraban. La casa y don Antenor seguían dando presencia a la memoria de Simón Bolívar, y a los recuerdos del Caraqueñito cuando solo era un jovencito lleno de ideas rebeldes. Fue tanta la pasión bolivariana de don Antenor que le molestaba la dictadura de Juan Vicente Gómez en Venezuela, tierra de Libertadores. Por eso no escatimó esfuerzos para condenarla. En una ocasión al tener conocimiento que dentro de la colonia venezolana residente en México planeaba una campaña contra la dictadura convoca a los dirigentes para ofrecerles su apoyo. Ante la presencia del doctor Carlos León y el General Emilio Arévalo Cedeño entrega dinero, armas y un barco para emprender la campaña de invasión marina a Venezuela. Entre otros exilados también estaban Rafael Simón, Urbina .Tal aventura se dio en Octubre de 1931, que fracasó. De ello hablaremos en otra ocasión.
Más tarde aparecen algunas dudas sobre la referida casona y su real valor histórico. El historiador mexicano Lauro E. Rosell, siendo miembro de la Dirección de Monumentos declara a la prensa que las aseveración de don Antenor referentes a la alcoba que había usado el Caraqueñito, tras cuidadosa inspección oficial, expertos expresaron que el estilo de dicha recamara databa del año 1830 y nunca del siglo pasado. Igualmente las dudas sobre la verdad del predio se acrecentaron.
Es así que tras múltiples investigaciones se acordó de que en ese año de 1799, en tiempos de que Simoncito pasó por México, accidentalmente, , la casa de la Calle de Las Damas y de la de Ortega la habitaba la Marquesa de Uluapa y el señor Oidor Real Aguirre y Viana habitaba la casa de la Calle de La Cadena número ocho cuyo denominación actual es Venusiano Carranza que después se construye el edificio del Banco de Comercio S.A. . Vista está situación se descubre la mentira. Pero más que mentira se podría decir que fue un enredo . Si una confusión del apreciable episodio histórico. Téngase en cuenta que a poco de haber Simoncito dejada ciudad de México para volver a Veracruz, y después continuar hacia Europa, su anfitrión don Guillermo Aguirre y Viana deja la mansión para mudar a la Calle de Las Damas, hoy calle Bolívar.. Está mansión con el tiempo cursa otra suerte, al dejar de ser Templo del Libertador. Se llenó de comercios de distinta índole, abandonando el señorío antiguo de gran orgullo para el arte arquitectónico del Virreinato de la España Nueva, superior en bellezas e iniciativas al de la arquitectura Peninsular.
Deja tu opinión en la caja de comentarios
FUENTE: >>
Si quieres recibir en tu celular esta y otras noticias de Venezuela y el mundo, descarga Telegram, ingresa al link Https://t.me/NoticiaSigatokaVenezuela.
REDES: Twitter: @SigatokaNegra1 ; Instagram: @sigatokanegra ; Canal Telegram: @NoticiaSigatokaVenezuela ; Email: sigatoka.negra@yandex.com ; Tumblr: sigatokanegra
No hay comentarios:
Publicar un comentario
GRACIAS POR EMITIR TU OPINIÓN
Todos los contenidos publicados en este sitio web son propiedad de sus respectivos autores. Al utilizar este sitio web afirmas tu aceptación sobre las Condiciones de uso, la Política de privacidad, uso de cookies y el Deslinde de responsabilidades legales.