Venezuela no padece una simple crisis de gestión; atraviesa el colapso sistémico del *constructivismo racionalista*. Durante décadas, se ha intentado diseñar la prosperidad desde una oficina pública, ignorando que la economía no es una máquina que se calibra, sino un proceso dinámico de interacción humana. Para salir del "laberinto", la solución no vendrá de un nuevo plan gubernamental, sino de la liberación de la acción humana.
*El Mito del Orden Diseñado*
La tragedia venezolana es la confirmación empírica de lo que Ludwig von Mises denominó la "imposibilidad del socialismo". Al destruir el sistema de precios y la propiedad privada, el Estado eliminó la única herramienta de cálculo económico posible. Sin precios libres, los recursos no fluyen hacia donde la sociedad más los necesita, sino hacia donde la burocracia decide, generando una descoordinación estructural que desemboca en escasez y miseria.
La pretensión de que un grupo de "expertos" o gobernantes puede poseer el conocimiento necesario para dirigir la vida de millones es lo que F.A. Hayek llamó la fatal arrogancia. El conocimiento en una sociedad está disperso, es tácito y subjetivo. Ningún ente centralizado puede procesar la información que solo los individuos, en su contexto particular, poseen.
*El Orden Espontáneo como Salida*
Frente al caos provocado por el intervencionismo, surge la figura del orden espontáneo. Este no es el *"caos"* que los planificadores temen, sino una estructura orgánica superior que emerge cuando los individuos son libres de perseguir sus propios fines.
*- La Función Empresarial*: La verdadera salida al laberinto es el empresario. Según Israel Kirzner, el empresario es aquel que detecta desajustes en el mercado y actúa para corregirlos. En Venezuela, la resiliencia de quienes aún producen, a pesar de las trabas, es la prueba de que la acción humana busca constantemente el equilibrio.
*- Precios como Señales*: Necesitamos que los precios vuelvan a ser señales de escasez y abundancia. El control de precios es un cortocircuito a la inteligencia social; liberarlos es permitir que la sociedad se comunique de nuevo.
*- Instituciones, no Hombres*: El orden espontáneo requiere un marco de Derecho (en sentido hayekiano): normas abstractas y generales que protejan la propiedad privada y el cumplimiento de los contratos, permitiendo que la cooperación social florezca sin permiso estatal.
*La Acción Humana: El Motor del Cambio*
La economía es, ante todo, la ciencia de la acción humana dirigida a fines. Los venezolanos han demostrado una capacidad de adaptación asombrosa, recurriendo a mercados informales y soluciones creativas cuando el Estado falló. Ese ímpetu, hoy asfixiado por regulaciones, impuestos confiscatorios y falta de seguridad jurídica, es la energía que reconstruirá el país.
_"La libertad económica no es solo una rama de la libertad; es la base indispensable de todas las demás libertades."_ — F.A. Hayek.
El laberinto económico de Venezuela tiene una salida clara, pero exige una renuncia total a la soberbia del poder. No necesitamos líderes que nos digan qué producir o a qué precio vender; necesitamos instituciones que nos dejen actuar. La prosperidad no se decreta; se descubre a través de la libertad. La única vía hacia la reconstrucción es devolverle al ciudadano el derecho a ser el arquitecto de su propia vida, permitiendo que el orden espontáneo cure las heridas de la planificación central.
Déjanos saber tu opinión en los comentarios más abajo y no olvides suscribirte para recibir más contenido sobre noticias
FUENTE: >>Econ. Jose Gregorio Santeliz C
Si quieres recibir en tu celular esta y otras noticias de Venezuela y el mundo, descarga Telegram, ingresa al link Https://t.me/NoticiaSigatokaVenezuela.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
GRACIAS POR EMITIR TU OPINIÓN
Todos los contenidos publicados en este sitio web son propiedad de sus respectivos autores. Al utilizar este sitio web afirmas tu aceptación sobre las Condiciones de uso, la Política de privacidad, uso de cookies y el Deslinde de responsabilidades legales.