Menu

TRADUCTOR / TRANSLATE

domingo, agosto 16, 2026

TENGO LA PALABRA . Reafirmación política de la democrácia.

Por: Aderci Parra

La reconstrucción de Venezuela no puede reducirse a la sustitución de un régimen ni a una simple alternancia en el poder. La transición democrática deberá significar, sobre todo, la recuperación de la política como instrumento legítimo para procesar los conflictos, construir consensos y asegurar la gobernabilidad de una nación profundamente herida por años de autoritarismo, corrupción, violencia institucional y destrucción sistemática del Estado de derecho.

Salir de la crisis exige pasar del conflicto destructivo a un acuerdo posible de salvación nacional. Ello implica desmontar la polarización impuesta desde el poder, que convirtió al adversario en enemigo y al ciudadano en rehén de la confrontación política. La democracia que Venezuela necesita debe fundarse en una cultura de inclusión, respeto, responsabilidad ética y convivencia republicana.

Gobernar la complejidad venezolana requerirá acuerdos mínimos, pero firmes, entre los sectores políticos, económicos, sociales, académicos y civiles. No se trata de uniformar al país ni de borrar sus diferencias, sino de establecer reglas comunes que hagan posible la estabilidad, la recuperación institucional y una nueva legitimidad constitucional.

La gobernabilidad tampoco puede seguir pensándose exclusivamente desde Caracas. La Venezuela que viene debe reconocer la fuerza de sus regiones, municipios y comunidades. La descentralización no es una concesión administrativa: es una condición para el desarrollo equilibrado y para una democracia más cercana al ciudadano.

Estados como Apure, junto con toda la región llanera y el interior del país, poseen enormes capacidades agropecuarias, productivas, industriales, energéticas, ambientales y turísticas. Su recuperación debe ocupar un lugar central en cualquier proyecto nacional serio. No habrá reconstrucción económica mientras las regiones sigan sometidas al abandono, la dependencia y el centralismo asfixiante.

Restablecer el Estado de derecho exige devolver la independencia a los poderes públicos, erradicar la subordinación partidista de las instituciones y garantizar seguridad jurídica para quienes trabajan, producen, emprenden e invierten. El Estado debe volver a servir a la gente, no a una élite política, militar o económica que se apropia de lo público para preservar privilegios.

La transición, sin embargo, no puede confundirse con impunidad ni con revancha. Venezuela necesita justicia, verdad, reparación para las víctimas y garantías de no repetición; pero también requiere condiciones de estabilidad política que impidan una nueva espiral de violencia o exclusión. La paz democrática solo será duradera si descansa en instituciones confiables, leyes aplicadas con imparcialidad y una ciudadanía consciente de sus derechos y deberes.

La reafirmación de la democracia en la Venezuela por venir consistirá, precisamente, en transformar la política: que deje de ser la causa de la crisis y se convierta en parte de la solución. Elevar la palabra, dignificar el debate público, respetar la pluralidad y construir instituciones incluyentes serán condiciones indispensables para que el país avance, con firmeza y esperanza, hacia una verdadera reconstrucción nacional.

Déjanos saber tu opinión en los comentarios más abajo y no olvides suscribirte para recibir más contenido sobre noticias

FUENTE: >>Aderci Parra

Si quieres recibir en tu celular esta y otras noticias de Venezuela y el mundo, descarga Telegram, ingresa al link Https://t.me/NoticiaSigatokaVenezuela.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

GRACIAS POR EMITIR TU OPINIÓN

Todos los contenidos publicados en este sitio web son propiedad de sus respectivos autores. Al utilizar este sitio web afirmas tu aceptación sobre las Condiciones de uso, la Política de privacidad, uso de cookies y el Deslinde de responsabilidades legales.

Responsabilidad

Noticias Sigatoka Venezuela, no se hace responsable de las opiniones expresadas en los artículos, ni de los comentarios emitidos por nuestros lectores, quedando entendido que son de entera responsabilidad de sus autores.