Así lo dijo en nota de prensa.
“Es la voluntad del pueblo, expresada directamente a través del sufragio, el mayor indicador de poder originario. Si la soberanía reside en el pueblo, y éste la ejerce por los medios estipulados por la Ley Constitucional, entonces los Magistrados no pueden violentar las estipulaciones constitucionales, por el solo capricho de una sala del TSJ u obedeciendo a los miedos del Poder Ejecutivo”.