La invitación que hizo el presidente de México Andrés Manuel López Obrador al ex mandatario de Bolivia Evo Morales, es deslenable, cómo también lo es cualquier visita de dictadores, opresores de medios de comunicación, secuestradores de democracias, y represores del pueblo.
En 2014 fue candidato para reelegirse por tercera vez Evo, violando y pisoteando un acuerdo signado por él mismo en el año 2009 en el que había hecho el compromiso de no presentarse nuevamente a elecciones. Pero en la cuarta transformación le ponen
