La política venezolana ha estado marcada demasiadas veces por la fragmentación. Por eso, cuando emerge un liderazgo que entiende que la unidad no es un eslogan sino un método, conviene reconocerlo con serenidad y con justicia. María Corina Machado ha demostrado, a lo largo de estos años decisivos, que su conducta política ha estado orientada —con coherencia y firmeza— hacia un objetivo superior: la unidad como instrumento de cambio democrático.
La unidad por encima del agravio
Cuando fue objeto de una inhabilitación arbitraria, el propósito evidente del régimen era sacarla del juego y fracturar a la alternativa democrática. No lo















