JUN 02. REFLEXIÓN DEL DÍA.
RESOLVER UN PROBLEMA
El Gran Maestro y el Guardián compartían la administración de un monasterio zen. Cierto día, el Guardián murió y fue necesario sustituirlo.
El Gran Maestro reunió a todos los discípulos para elegir quién tendría el honor de trabajar directamente a su lado.
—Voy a presentarles un problema —dijo el Gran Maestro. —Y aquel que lo resuelva primero será el nuevo Guardián del templo.
Terminado su cortísimo discurso, colocó un banquito en el centro del salón. Sobre éste puso un jarrón


