Una vista del antes y después de la explosión del Museo Sursock, que una vez fue una casa privada construida en 1912. Los vitrales de la edificación estallaron. AFPAl trágico balance de las explosiones registradas en el puerto de la capital libanesa, que dejaron más de 170 muertos y devastaron una infraestructura económica fundamental para el país, se ha sumado la destrucción de joyas arquitectónicas de la ciudad, entre ellas museos y edificios



