En el turbulento proceso de instalación de la Asamblea Nacional el 5 de enero de 2020, Juan Guaidó solicitó a Voluntad Popular, y le fue concedida de inmediato, la relevación de la disciplina, funciones y militancia partidista.Alegría para quienes entendemos y respetamos las implicaciones del sistema de partidos múltiples, toda vez que la fracasada aventura del 30 de abril fue atribuida a la contumaz ambición y recurrente falta de sentido de la oportunidad de su jefe político, Leopoldo López.
Así que durante 2020 veríamos a un Guaidó libre de decir que no a las imposiciones descabelladas de López y consustanciado con el interés común del G4 y de todos los venezolanos demócratas; esto es, lograr la realización de elecciones presidenciales libres y justas. Idénticas condiciones, por cierto, para las parlamentarias que la ley prevé para este año; en diciembre, si se sigue la costumbre.
Como la historia dice que cuando se excluye esta vía de alternancia, los hombres y mujeres que