El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu. Juan 3:8
Fácilmente podemos ver el cielo y disfrutar de un buen amanecer en la inmensidad del horizonte de nuestra hermosa llanura y mucho mejor aún cuando estamos a la orilla del mar caribeño o en una playa como la que baña el pueblo donde viví mi niñez, pero difícilmente podemos ver el viento en su pasividad cotidiana, ni cuando con furia huracanada nos azota.
El viento es el resultado del movimiento del aire de un lugar a otro, así podemos encontrar en la literatura que existen muchos tipos de vientos, como los planetarios y los regionales, también se escribe de vientos alisios y contraalisios, igualmente se nombra cómo vientos a las brisas, ciclones, anticiclones y monzones, y en algunas regiones sus vientos tienen un nombre específico como el viento huracanado llamado euroclidon que describen en el libro de los hechos. Pero el Neuma o


















