(dignas de imitar en el resto del mundo).
A partir de enero Holanda, dónde el 6% de la población es musulmana, se ve obligada a rechazar su sistema de "multiculturalismo".
El Gobierno Holandés está harto de ser "pisoteado" por los musulmanes y abandona dicho modelo. Después de mucho tiempo de "multiculturalismo", que no ha hecho más que alentar a los inmigrantes musulmanes a crearse una "sociedad paralela" y dañina para el país, emerge un nuevo proyecto presentado al Parlamento Holandés por el ministro del interior, Piet Hein Donner,