A estas horas de la censura, la destrucción de los medios de comunicación social, la ausencia - con pocas excepciones - de medios informativos que se permitan - expresar la verdad.
La historia del teniente coronel Igbert Marín Chaparro, es conocida, por muchos en Venezuela, y también más allá de nuestras fronteras.
Encarcelado, torturado física y psicológicamente por el régimen, por ser expresión de una decencia, y dignidad, por sus méritos, técnico - académicos, y una templanza, fuerza moral,b de una relevancia tal, que lo ha hecho por si solo, sin haberse propuesto
