La refinería de Amuay tiene una capacidad instalada para procesar 645.000 barriles de petróleo al día y convertirlos en gasolina, hoy está casi totalmente paralizada debido al colapso del craqueador catalítico, que aunado a la falta de inversión, robos, mala gestión de la planta, la incapacidad, la corrupción, el militarismo en las instituciones y además de tener militantes de grupos terroristas encabezados por Tareck El Aissami, han ocasionado en Venezuela daños patrimoniales irreparables y pérdidas humanas, ¿Que más vamos a esperar?.
_¿Podemos catalogar esto como un silo misilístico?_
En el 2003 alrededor de 22.000 profesionales venezolanos fueron despedidos de la empresa petrolera, _allí inicia el primer impacto de misil a la industria_, la destrucción se agudizó con la expulsión de profesionales de calidad, operadores, y muchos más. La diáspora es global, muchos exejecutivos y técnicos tienen nuevas carreras en Canadá, Estados Unidos, Latinoamerica y algunos que han llegado al golfo pérsico, así como a Arabia Saudita.
Pero a eso podemos agregarle un nuevo _"impacto"_, el subsidio a la gasolina, que destruyó la
