La reciente Conferencia de Seguridad de Múnich dejó en evidencia la brecha que separa a Occidente del Sur Global en relación a Ucrania. Mientras el conflicto entraba en su segundo año, en la capital bávara se congregaban, como cada año desde 1963, muchas de las primeras espadas del ruedo geopolítico global.
Volodimir Zelensky habló desde Kiev. Entre los europeos, asistieron, entre otros, Emanuel Macron y Olaf Scholz. Washington envió a Kamala Harris y al secretario de Estado, Anthony Blinken y Pekín a su ministro de Exteriores, Wang Yi, que viajó después a Moscú para reunirse con Vladimir Putin.
Seis mandatarios africanos, siete de Oriente Próximo y 10 asiáticos no quisieron perder la oportunidad de poner sobre la mesa sus problemas de