En víspera de cumplir un cuarto de siglo la llegada de la entronización del chavismo en Venezuela no se visualiza aún una salida del túnel. En esa oscurana y tránsito de aguas turbulentas y no cristalinas por el que han pasado todos los lodos putrefactos que como un deslave nos cayó en el país han flotado multiplicidad de miserias y atrocidades humanas, odios, resentimientos sociales,desastre económico, descomposición y deterioro político, social, familiar e institucional generando una enorme estampida de nuestra gente por el resto del mundo.
Compatriotas huyendo de la miseria y el hambre, y, aún no apreciamos con sensatez a los encargados de limpiar y sanear ese caudal desastroso e inhumano, encauzar un método político conciliador con la urgencia, la honradez y responsabilidad que amerita y nos permita terminar con esta tragedia.
Se aprecia en la vigencia de este escenario tardanza en la concertación para buscar una salida a la crisis
