
Venezuela vive una tragedia, su peor momento desde que se independizó hace más de 200 años de la corona española. No solo ha perdido sus instituciones democráticas y está sumergida en la dictadura por una camarilla brutal y completamente inmoral, sino que su economía ha sido destrozada por el socialismo que han impuesto los chavistas hace ya más de 15 años: muere la gente por falta de medicinas, faltan alimentos y toda clase de bienes de primera necesidad y la delincuencia reina sin control en las ciudades y en el campo.
Pero la tragedia no termina allí porque, para mayor desgracia, se han cerrado las vías para que esta crítica situación pueda solucionarse.