
GUILLERMO RODRÍGUEZ GONZÁLEZ - NOV 2, 2016, 2:23 PM
El gobierno de Venezuela se puede considerar una dictadura desde que su tribunal constitucional se autorizó a sí mismo a aprobar la Ley de presupuesto. A la luz de su previa “jurisprudencia”, con eso se otorgó a sí mismo las funciones del legislativo electo que declaró en desacato permanente. A efectos prácticos el poder legislativo dejó de existir. El problema de los socialistas es que el gobierno de fuerza no lo usan para circunstancias extraordinarias, porque es su objetivo totalitario permanente, la excepción es su normalidad, y se ven en la necesidad de justificarla negando la realidad.
Una peculiaridad del socialismo, que se deriva de su vocación totalitaria y “moralidad” retorcida, es usar leyes y tribunales para sus crímenes; dictaduras autoritarias pueden permitir un amplio grado de independencia judicial, son regímenes de excepción que se prolongan y como tal actúan, el socialismo no puede, su excepción es permanente y total por lo que la complicidad no se limita a “ver a otro lado”, exige participar..