El peregrino planteamiento de convertir a Venezuela en Estado 51 de USA, no sólo constituye en si mismo, una terrible e inconmensurable estupidez para quienes asoman esa idea, sino un atropello a nuestro gentilicio, un desconocimiento a nuestra identidad como nación libre y soberana, una afrenta terrible a la memoria de Bolívar y nuestros libertadores y un entreguismo espiritual para quienes sólo podrían ostentar una vocación de esclavos y serviles. Como expresara uno de los líderes fundamentales de nuestra democracia: _Don Rómulo Betancourt_ _"Cuando Venezuela necesita un libertador, lo pare..."_
USA, en su innegable grandeza, como primera potencia mundial, tiene intereses geopolíticos que requieren una relación estrecha con los países del Hemisferio Occidental, donde se encuentra Venezuela.
Su rol, como gran nación, debe orientarse a buscar el equilibrio entre los diversos poderes mundiales,



















